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¡Pan de elote súper rico y fácil! :)

pan de elote y capuchino

Cuando era niña y vivía en Xalapa, iba mucho a casa de mi tía Vilma  y preparábamos con ella pan de elote y era deliciooooooso. Hace poco le pedí la receta y hoy, que estoy haciendo home office para editar unos vídeos  y escribir cosas de la revista, decidí hacerlo y que se horneara mientras yo escribía. Quedó delicioso y su sabor me regresó a mi infancia :) . Subí una foto a Facebook y me pidieron la receta, así que aquí la tienen:

NECESITAN

8 elotes grandes o 10 medianos

8 huevos

1 barra de mantequilla

1 lata de leche condensada (La Lechera)

1 cucharada sopera de polvo de hornear

vainilla al gusto

*Si lo haces tal como dice la receta queda deliciooooso, si quieres reducir calorías, puedes quitar la mitad de la mantequilla y cambiar la leche condensada normal por light (tiene solo la mitad de azucar.)

PREPARACIÓN

Precalienta el horno a 200ºC

Pela y desgrana los elotes (lo más difícil, pero para eso tienen brazos fuertes), cuando tengas solo los granos, licúalos con los demás ingredientes.

Engrasa y enharina un refractario grande.

Hornea el pan por cerca de 40 minutos.

horno pan de elote

¡Y LISTO!


la foto

Espero que prueben la receta y la disfruten tanto como yo.

¡Feliz jueves!

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Smoothie verde de desayuno

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Llevaba ya varios meses desayunando el mismo smoothie, delicioso pero ya me había aburrido. La semana pasada descubrí una receta de smoothie de espinacas con fruta, muy alto en fibra, carbohidratos y vitaminas. Le añadí un par de cucharaditas de proteína de chícharo en polvo y ¡Boom! Un desayuno completo, nutritivo, delicioso y listo para llevar.

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Aquí les comparto la receta y les pido que le pierdan el miedo a las espinacas, les juro que en esta mezcla saben deliciosas. Pruébenla y verán ;) .

1 taza de piña congelada
1 1/4 tazas de espinacas sin tallos ( yo las compro ya lavadas y desinfectadas, de la marca Popeye’s)
1 manzana roja
1 plátano
1 cda. De miel
2 medidas de proteína de chícharo en polvo (yo usé Nutrilite)
3/4 taza de jugo de naranja

Licúan todo ¡Y listo!

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Aquí les pongo su contenido nutrimental, tiene suficientes proteínas, carbohidratos, un poco de grasa, mucha vitamina A y C, hierro y potasio, así como fibra, todos elementos fundamentales para un corredor o para cualquier persona que cuide su salud.

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5 cosas que deberías estar haciendo para mejorar como corredor

1. ¡LEVANTA PESAS! Sí, ya sé que te parece aburrido, tedioso y cero emocionante, pero cada hora que dediques al entrenamiento de fuerza es una gran inversión cuyos resultados notarás el día de tu gran carrera. Y no, no se trata de ir al gimnasio a hacer series de pesas con larguísimos descansos para platicar y tomar el fresco, necesitas hacer muchas repeticiones con poco peso y armadas a manera de circuito, de forma vayas de un aparato a otro sin descanso hasta completar unas 5 series de cada uno. ¿Los básicos para el corredor con agenda ocupada? Prensa, ejercicios de aductores, abductores, curl de frente e invertido. Estos movimientos blindarán tus piernas contra las lesiones y te darán la fuerza y potencia que necesitas para vencer tus tiempos de carrera. Al terminar el circuito de pesas, corre por 5 a 10 minutos a velocidad intensa, de esa forma transferirás el trabajo de fuerza a potencia en tus músculos.

2. CONSUME MÁS PROTEÍNAS. Mientras una persona sedentaria requiere consumir un gramo de proteína diario por kilo de peso corporal, un deportista activo necesita entre 1.5 y 2 gramos para funcionar bien. Muchos corredores pensamos que el deporte nos da permiso de comer lo que queramos sin temor a engordar y sí, es cierto, pero si no mejoras tu alimentación, aunque seas flaco jamás conseguirás grandes resultados deportivos, pues, como un coche, no tendrás el combustible necesario para lograrlo. Consumir la cantidad necesaria de proteínas cada día (procurando que en su mayoría provenga de alimentos “reales” y no suplementos), te permitirá mantener tu masa muscular a pesar de las largas distancias y reparar tus músculos tras los entrenamientos extenuantes, con esto te harás más resistente a las lesiones. También controlará tu apetito a lo largo del día y acumularás menores cantidades de grasa en el área abdominal. Claras de huevo, atún, pescado, pollo y leguminosas no pueden faltar en tu dieta diaria. Al levantarte, no pases más de 30 minutos sin consumir proteínas, para no comenzar a metabolizar tu masa muscular y, al finalizar cada entrenamiento, no dejes pasar menos de 30 minutos sin reponer las proteínas que repararán el daño muscular.

3. ¡VETE A DORMIR! Cada deportista profesional al que he entrevistado, me ha dicho que considera al descanso y sueño como parte fundamental de su entrenamiento. Mientras duermes, tu organismo se regenera y repara el daño que le has ocasionado durante el día. Los procesos químicos que tu cuerpo realiza durante las ocho horas de sueño no se pueden sustituír de ninguna forma y serán definitivos a la hora de pretender romper marcas o mejorar tu condición como corredor. En estos tiempos, el sueño de calidad ya parece un lujo o algo imposible de conseguir. Pero no lo es, si cenas ligero, creas un ambiente oscuro, fresco y neutro en tu recámara y te mantienes alejado de dispositivos electrónicos y bebidas estimulantes las horas anteriores a irte a la cama, evitarás el insomnio y podrás conciliar un sueño realmente reparador.

4. ¡NO TE OXIDES! Mientras más joven eres, mejor rindes deportivamente.Varios estudios han demostrado el efecto de oxidación celular que provoca ejercitarse intensamente y más cuando se hace al aire libre, por eso podemos ver muchos triatletas de distancia Ironman que, a pesar de ejercitarse como pocos, aparentan mucha más edad de la que realmente tienen. Los antioxidantes son básicos en la alimentación de cualquier persona, pero mucho más en la de un corredor, ellos contrarrestarán a los radicales libres, retrasarán el envejecimiento y muerte de las células, tejidos y ¡de todo tu cuerpo! Yo desayuno muchos días a la semana un smoothie que lleva polvo de proteína sabor vainilla, leche deslactosada y una mezcla de fresas, zarzamoras y arándanos congelados. También es buena idea añadir arándanos a tu avena o yogurt del desayuno, consumir linaza (3 cucharadas diarias tienen una alta carga de antioxidantes), pescados de aguas frías como el salmón, sardinas, nueces, almendras, espinacas, frutas cítricas, soya, té verde, café ¡y hasta chocolates o una copa de vino cada día! Si sientes que no están consumiendo suficientes antioxidantes a partir de los alimentos, puedes cubrir tus requerimientos comiendo cápsulas de aceite de salmón.

5. VARÍA TU ENTRENAMIENTO DE CARRERA. Muchos corredores, sobre todo al iniciarnos en este deporte, cometemos el error de correr cada día la misma distancia al mismo ritmo, sin variaciones de intensidad, terreno ni inclinación. Hace por entrevisté a Spencer White, director del Laboratorio de Rendimiento Humano e Innovación de Saucony y me explicó que gran parte de nuestras lesiones y estancamientos en tiempos y resultados deportivos, son provocadas por no variar nuestros entrenamientos, al hacer esto sobrecargamos los mismos músculos, articulaciones y huesos, que terminan lastimándose. Según Spencer, la mayoría de los corredores elite y profesionales a quienes ha analizado corren máximo dos veces por semana a ritmo intenso, haciendo intervalos o algún trabajo de velocidad y el resto de los días corren un simple trote de recuperación, a un ritmo mucho más lento de lo que sus capacidades les permiten. Además, no compiten cada fin de semana, se preparan por meses para brillar en 5 a 10 competencias importantes al año. Su recomendación es alternar cada día distancia, intensidad, terreno e inclinación de tus entrenamientos, así como el calzado.

Leyendo esto, ¿crees poder hacer algunas mejoras a tu manera diaria de prepararte para correr?

Espero que sí, ¡linda noche!

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Araiz en el hospital (parte uno)

El hospital fueron muchas cosas: sangre, batitas de algodón, enfermeras color violeta, mucho yodo, jovensísimos doctores, comida extraña, amables policías, encierro, ayunos, hartazgo, llanto, risas y mucho, mucho crecimiento personal.

El miércoles 21 llegué  internarme para ser operada al día siguiente. A mi apéndice analizado le encontraron un pequeño tumor carcinoide dentro: 4 x 9 milímetros me hicieron volver al quirófano, pues el tumor había invadido la red linfática y había posibilidad de que algunos ganglios de mi intestino estuvieran afectados también ya.

Normalmente el apéndice retirado se lleva a analizar y los resultados se entregan una semana después, los médicos los revisan, se cercioran de que todo esté bien y si no, te llaman de inmediato. En mi caso no fue así: Mis doctores,  me vieron “muy joven y sana” y simplemente omitieron revisar los resultados del análisis a mi apéndice (cuestión de rutina). No sabían que ese mañana de enero, me acababan de quitar un tumor canceroso, no sabían que seis meses después alguien, por serendipia, encontraría mi caso en los archivos y me mandaría a llamar urgentemente. Negligencia, pues.

Total, detalles aparte, ese miércoles antes de que amaneciera, pasó por mi Beto Cuétara y nos fuimos al Sope al que sería mi último entrenamiento de “la temporada”: 16 km con el equipo de Total Running. Comencé a disfrutar cada kilómetro, tomármelos uno a uno, observar el Bosque, platicar con mis amigos del equipo, respirar el aire fresco de la mañana y en eso ¡Praaaaaas! Caí al piso víctima de una boya disfrazada de negro, aterricé en cámara lenta en el pavimento húmedo, rodillas y codo me protegieron de entregar los dientes. Me levanté en un segundo con ayuda de mis amigos y seguí corriendo como si nada.

Fue hasta los estiramientos del final cuando noté mis mallas rotas, rodillas y codo sangrantes y raspados. Ardía pero me pareció muy simpático. Tenía como 15 años desde la última vez que me había raspado las rodillas, me recordó que si, me volví adulta, pero no me quedé encerrada en la eterna rutina  de oficina- coche- casa, todavía salgo, corro, me caigo, me levanto y sigo adelante.

Volví a mi casa, preparé mi maleta con la lista de cosas que me indicaron en el hospital, me arreglé y salí risueña y nerviosa rumbo a la cirugía. Me pidieron internarme a las 12:00, eran ya 12:30 y yo seguía pegada a mi muffin y capuchino, evadiendo entrar. Mi mamá delicadamente me presionó, entramos, firmamos documentos, me asignaron la cama 125 y ahí comenzó todo. Análisis tras análisis, yo era la paciente más regia del lugar, subida en mis botas de tacón alto y siempre bromeando. Este espíritu luché por mantenerlo cada día a través de esta locura que fue mi experiencia hospitalaria. En su mayoría lo logré y me pude mantener a flote y a mi familia, que estaba tranquila gracias a mi actitud.


Me parecía una locura estar en el hospital, porque me sentía mejor que nunca de salud  y de ánimo, me sentía fuerte y en cada análisis que me hicieron previo a la operación, no se vio ni rastro del cáncer. Pero la red linfática estaba posiblemente invadida y eso no podíamos verlo en las radiografías, tomografías ni en algún otro estudio, así que decidieron que lo mejor era operarme por precaución. Yo ante ese panorama dudé, los cirujanos me llevaron una hoja que debía firmar y en la que se explicaban todos los riesgos del procedimiento: nada alentador, de hecho me pareció tétrico. No dormí esa noche, hicieron venir en la madrugada a muchos médicos que nos explicaron a fondo el caso y, finalmente, firmé la hoja con plena conciencia de lo que estaba aceptando.

Pues eso por hoy, amigos, tengo muchísimo que contarles y lo iré poniendo cada día por aquí.

Les agradezco de nuevo cada muestra de apoyo y cariño que han tenido conmigo en estos días, Dios los bendiga.

Hasta mañana, feliz día y no olviden que hoy el Maratón cumple 2,500 años, festéjenlo a su manera y saquen al Filípides que todos llevamos dentro :)

Abrazos

Araiz

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¡Pan de plátano!

Ayer mi mamá y yo nos inspiramos por la película Julie & Julia compramos todos los ingredientes y nos pusimos a hacer pan de plátano con la receta que me encanta de mi blogera inspiración Bree Wee, aquí las fotos y resultados. Nos quedó tan rico que mi mamá, que odia lo dulce y los pasteles, no pudo parar de comer, nos lo terminamos en horas y planeamos hacer otro mañana :)

¿Qué tal?

Y para los que me la han pedido, aquí va la receta, Bree Wee no come azúcar, así que la he modificado un poco:

Necesitan:

5 plátanos MUY maduros y aplastados en forma de puré

1/3 de taza de mantequilla derretida

1 huevo batido

1-2 cucharadas soperas de vainilla

1 cucharada sopera de polvo de hornear (Varía con la altitud, chequen el bote de su polvo para indicaciones)

2 pizcas de sal (Como Antonio Banderas jiji, lo que puedan tomar con tres dedos)

1-2 cucharadas soperas de canela en polvo

1 1/2 tazas de su harina favorita (yo usé integral, me gusta la consistencia)

un puñado de cualquier tipo de nueces

y  3/4  de taza de azúcar

Con una cuchara de madera, mezclen la mantequilla y el plátano. Agreguen el huevo, azúcar y vainilla. Espolvoréen el polvo de hornear, nueces y la sal sobre la mezcla. Añadan la harina al final. Vacíen en un molde engrasado y enharinado y horneen a 180º por  45-60 minutos en el horno precalentado.

Nosotras escuchamos música hawaiana de Israel Kamakawiwo’ole mientras cocinábamos, para sentirnos en Kona, como Bree Wee jiji.

Pues les deseo muy linda tarde y éxito si intentan la receta, saludos :)

Araiz

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Carga de carbohidratos pre- maratón

Tic-tac-tac-tac, a cinco días del Maratón Lala, las mariposas han tomado oficialmente mi estómago, desde ayer no dejo de sentir esos nerviecitos ricos, esa emoción, ya tengo todo listo, sólo falta armar el playlist y coordinar mi moda Lala 2010 jajaja pero lo demás ya está todo bajo control. Esta semana será de dormir mucho, entrenar suave y comer como vikingo, nadie me cree que sea capaz de comer estas cantidades, pero ya verán que si, desde ayer comencé mi tradicional carga de carbohidratos.

Para preparar mi primer maratón, en 2008, seguí los consejos que publicaba semanalmente en Reforma Rubén Romero, gran coach que, por cierto, es director del Maratón Lala y ya está desde hace días en Torreón puliendo los últimos detalles del evento.

Para la alimentación, editaron un número específico que aún tengo guardado, pues me es muy útil cada año, aquí les comparto las recomendaciones para cargar carbohidratos la semana antes de correr un maratón, el crédito es para el nutriólogo Xorge Mirón. Pueden descargar el archivo con todas las indicaciones  en la caja negra que está a la derecha de este texto (se llama “carga.carbohidratos”). Finalmente, recuerden hidratarse muy bien, esto hará la diferencia entre si sufren o disfrutan la carrera, créanme.

Yo mientras disfruto mis últimos capuchinos, pues mañana será el último día en que pueda tomar café antes de la carrera y ése si que es mi viciooooo, todo sea por el deporte :)

Pues eso, me voy al gimnasio a trotar un ratito y después a seguir comiendo

Que tengan linda tarde, saludos desde el DF

Araiz

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