¡Atrévete a correr un maratón! (8 pasos para conseguirlo)

A lo largo de estos siete años corriendo y 15 maratones terminados, algo me ha quedado muy claro: Al maratón hay que RESPETARLO, pero jamás TEMERLE. Desde que crucé la meta de mi primer 10K, supe que quería hacer un maratón pronto, después encontré en Cancha, de Reforma una serie de entrenamientos que Rubén Romero publicaba invitándonos a hacer nuestro primer maratón 20 semanas después. Me animé, tomé su reto, elegí el que quería que fuera mi primer maratón (Mazatlán 2009) y me enfoqué en entrenar para conseguirlo. En ese entonces tenía trabajo y escuela, por lo que no siempre pude entrenar como hubiera querido, además no consideré la humedad y el calor de aquél puerto, por lo que el maratón me resultó muy pesado, pero todo el esfuerzo cobró sentido al cruzar la meta sabiéndome maratonsita al fin, sabiéndome capaz de vencer cualquier circunstancia en la vida.

Unos meses después decidí hacer un maratón más en forma, me discipliné mucho más con mis entrenamientos de carrera, agregué natación y pesas y el resultado fue que reduje una hora mi tiempo en 42K y corrí un maratón que en ningún momento me pesó o me hizo sufrir, lo disfruté de principio a fin y me dejó con ganas de más. Meses después, en Torreón 2010 habían pasado solo cuatro meses después de mi apendicectomía, el doctor me dijo que podría correrlo sin problema, pero creo que ese doctor nunca había corrido ni un 5K, durante la carrera me descompensé, estuve a punto de desmayarme, vi “la pared” y los últimos kilómetros ya no los corrí, solo arrastré mis pies pesadamente hasta la meta.


A lo largo de mi camino, me ha tocado conocer desde el loco cuya primera carrera fue un maratón completo (y lo completó sin preparación alguna) , hasta la señora que llevaba siete años corriendo muy disciplinadamente y no se atrevía a correr el maratón completo porque su esposo le decía que le podía pasar algo (a esta señora, aunque no la conocía, la motivé a inscribirse al completo, lo hizo y me lo agradeció llorando). He visto que la gente se va a los extremos, o se espera demasiado por miedo al maratón o lo ve sin respeto, como cualquier carrera y la distancia le cobra ese atrevimiento metro a metro. También he visto a quienes se sobreentrenan, hacen demasiadas distancias arriba de 30 kilómetros, casi casi ensayan el 42 completo y cuando llega el gran día, ya no traen nada en las piernas y hacen un tiempo horrible, lo sufren y juran jamás volverlo a intentar.

Para mí, la fórmula para disfrutar el maratón es cosa sencilla:

1. Elegir una carrera varios meses antes, inscribirse, pagar el viaje y hacer toda la planeación alrededor de el evento. Un viaje a un maratón se puede convertir en un gran plan para la familia completa y toda esta expectativa te motivará a tomar muy en serio tu preparación.

2. Seleccionar un entrenador o plan de entrenamiento adecuado a nuestras posibilidades/ necesidades y apegarse lo más posible a él (tampoco atormentarse por haber faltado a dos o tres entrenamientos, pero tener disciplina). Considerar las especificaciones de la ruta para entrenar para vencerlas. Aquí pueden descargar el entrenamiento de Rubén Romero que menciono.

3. Alimentarte e hidratarte correctamente desde el día uno de tu entrenamiento. No esperes a la semana de carga de carbohidratos para consumir tus necesidades diarias de nutrientes y líquidos, comprende que de la calidad de tu alimentación depende gran parte de tu resultados en los entrenamientos y en tu gran carrera.

4. Descansar. Yo amaba salir a bailar y llegar a mi casa a las seis de la mañana con los tacones en la mano…hasta que comencé a correr. Y no me costó ningún trabajo cambiar esas horas bailando en la madrugada por horas corriendo al amanecer, los red bulls por Gatorade y los amigos fiesteros por amigos corredores. De vez en cuando puedes salir un viernes y no pasa nada, pero es importante que procures dormir suficiente y tomar muy en serio tus días de descanso de entrenamiento, pues son parte fundamental de tu asimilación del entrenamiento.

5. Preparar una buena playlist. Hay quienes no soportan correr con música, los respeto, pero yo lo amo y estoy segura de que cualquier maratón me hubiera costado horrible de no habedr sido por la buena inyección de energía que me dio cada canción que seleccioné específicamente para ese día (sí, como las novias en su boda).

6. Selecciona el outfit adecuado. Una ropa y tenis que te quede cómoda, que te guste mucho y con la que puedas correr a gusto por horas y horas es la indicada para el gran día. Haz varias pruebas en tus ditancias previas hasta dar con el atuendo perfecto.

7. Hacer una buena carga de carbohidratos. La semana anterior asegúrate de hidratarte y cargar los carbohidratos que almacenarás en tus piernas y explotarás el día de la carrera. En la columna negra a la derecha de este blog pueden descargar un plan de Xorge Mirón, un excelente nutriólogo, con tips que siempre sigo para una carga de carbohidratos efectiva.

8. ¡DISFRÚTALO! Una vez que haya sonado el disparo de salida, comienza la fiesta para ti, vívela, gózala, dale permiso a tu cuerpo y tus emociones de llevarte por esta experiencia única que cambiará tu forma de ver la vida en adelante.

Entonces, ¿te atreves a correr un maratón ya? No tienes nada que perder. Revisa mi calendario de carreras 2016, elige tu meta y ¡vuélvete maratonista de una vez por todas!
¡Feliz lunes!

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Crónica del Medio Maratón ESPN

Ayer comencé formalmente mi entrenamiento rumbo al Maratón de la Ciudad de México, abrí temporada con el Medio Maratón ESPN pero no me la pasé nada bien, acá les platico:

El viernes en la noche salí a cenar con amigos, me la pasé increíble, pero algo hubo entre la pizza, los calamares rebosados o los postres que me dejó con indigestión desde esa noche, el sábado abrí los ojos, sentí mi dolor de estómago ligero pero permanente y lo único que quise fue hundirme entre mis sábanas y no despertar en toda la mañana, pero me ganó la obligación, me levanté de la cama, desayuné un jugo y me fui por mi paquete del 21K.

Llegando a Gandhi me encontré con mi amigo Rafa y su familia (Un amigo que quiero mucho y apenas conocí en persona :)), recogí mi paquete con playera XL y nos fuimos a comer a Frutos Prohibidos, pedí sólo un wrap de manzana con miel, agua de sandía y estuve platicando por horas con Rafa, su esposa y sus papás, hablamos mucho,  de políticareligión y otros temas, reímos, nos pusimos tristes, de todo, pues. Me la pasé padrísimo, pero el dolor no cedía 😦, volví a mi casa en la tarde, preparé mis cosas para el otro día, tuve un poco de nervios y a la 1:00am estuve finalmente dormida.

Desperté a las 6:00 am del domingo, me vestí, desayuné un Ensure y salí de mi casa, 15 minutos después estaba en Gandhi calentando tobillos y rodillas en mi bloque de salida. Unos minutos después escuché el disparo y salí tranquila; sabía que habría subidas pronunciadas desde el principio hasta el kilómetro seis, así que decidí guardar mi energía, iba bien, regulando mi respiración, encontrando un punto cómodo, pasaba mucha gente y me rebasaba, me saludaba, muchos amigos, yo iba escuchando mi cuerpo.

Cruzamos Reforma y nos metimos al Bosque de Chapultepec, atravesamos la primera sección y subimos a la segunda, pasamos la subida esa criminal que está a un lado del Sope por fuera, la ataqué con pasitos cortos como me enseñaron en el Maratón de Monterrey y no me hizo nada, más adelante esperaba encontrarme con una subida peor rumbo a Constituyentes, la sentía venir mientras veía pasar a mi lado a los que iban bajando, me saludaban y gritaban ¡Vamos Araiz!, yo apenas alcanzaba a contestar con un gritito jaja (¡¡Muchas gracias!!), de pronto ví la curva para bajar, la subida esperada jamás existió y ahora todo sería de bajada ¡Genial!



Bajé y bajé y seguí bajando, dimos algunas vueltas en el Bosque, pasamos a un lado del Lago Menor, que me encanta, disfruté mucho ese momento, fue la única foto que tomé, luego rondamos un poco más y finalmente llegamos a Chapultepec, en esa bajada mientras entrábamos de nuevo a la primera sección, me sentía ya muy cerca de lograrlo, entonces pasamos junto a la zona de aves del Zoológico, ¡por kilómetros olía a gallinero! y yo que al correr me sensibilizo a los aromas estaba muy a disgusto jaja. De pronto estábamos en el kilómetro 14, sólo faltaba 1/3, pero mi indigestión, que se había mantenido leve durante el recorrido, reapareció, tenía como dolores en el estómago y un poco de náuseas, con ganas de parar, pero decidida a seguir, entonces corrí y corrí pero cada vez más reducía el ritmo, los letreros de kilómetro parecían estar cada vez más lejos y yo con ese estómago doliéndome tanto :(.

En el kilómetro 18 y tras el adoquín de Chapultepec que siempre me hace estragos, mi rodilla izquierda dijo basta y comenzó a doler mucho. Ahí me tienen entonces a nada de terminar mi carrerita, con el estómago mal, cara de circunstancia y cojeando para no apoyar la rodilla. Pero en la foto que me tomó mi amigo Olín ni se nota jaja.

Entonces apareció este señor increíble (y completamente desconocido) que me había estado gritando ánimos toda la carrera y me dijo ¡Vamos Araiz preciosa, ya casi llegas! y me dio una paleta de uva, todo lo que necesitaba, un poco de azúcar y mucho ánimo, di la vuelta y comencé los últimos dos kilómetros renovada, entré a Gandhi y ya entre porras me perfilé hacia la meta.

Cuando pisé la “alfombra verde” vi a mi lado a Camilo y Mary Tere, mis amigos muy especiales y a Ángel, otro de ellos, entonces al lado de estos dos señores que me caen tan bien y de MT, crucé la meta de mi medio maratón más difícil de la historia je. 

Apenas cruzando estaba una chica llorando sin parar, emocionadísima, me contagió de su emoción, tomé unoshielos del Gatorade para masajear mis rodillas y en 10 min. había ya un grupo de masajeadores robando hielos a mi altededor jaja, después me encontré con la pizza que nos estaban dando como parte de la recuperación, me emocioné, le di una mordida y casi la escupo jaja morí de asco. Y bueno, yo amo la pizza, pero muy recientemente había hecho daño y además llegandito de correr es como raro morder un pedazo de pan, queso y embutidos, ¿no les pasó?


Me encontré con Total Running y Twitter Runners, saludé a mis amigos, platicamos, tomamos fotos y huí.

2:02 mi resultado, exacto mi mejor tiempo de hace dos años, me sentí feliz de poderlo mantener a pesar de no haber entrenado nada en todo el año, definitivamente lo que me ha mantenido con mis tiempos intactos ha sido el Bikram, no saben lo bueno que es, y ahora que lo combine con el entrenamiento de maratón me ayudará muchísimo a reducir mis marcas :).

Después tuve un desayuno delicioso con Monty, Rafa y su familia, bueno delicioso comieron los demás jeje, yo comí manzana rallada con yoghurt y miel, me seguía snitiendo mal, me fui a tomar un té con Monty y de ahí llegué a mi casa y morí en mi camita, fueron muchas horas las que me separé de ella y no fue la mejor decisión del día jaja. En la tarde desperté, tomé un caldo tlalpeño (Vips a domicilio!!) y volví a dormirme, el malestar de mi estómago había desaparecido.

Ahora pienso, ¿Habrá sido una manifestación física de mis nervios por el medio maratón?  ¿o en serio me habré enfermado?

Pues sabe Dios, pero el papá de Rafa dijo algo que resumió mi fin de semana:

La preparación es amante del éxito

That´s it!

Y, sobre la carrera, debo decir lo siguiente:

Me gustó la playera (diseño), pero no se les perdona el corte (pequeñísimas mangas para gente con brazo de cono o cómo?)

Que hayan puesto baños cada 5k se aplaude, pero no que hayan descuidado algunos abastecimientos de Gatorade

La ruta estuvo muy linda y bien pensada

No hubo incidentes de automovilistas molestando corredores

La inscripción ($380) fue excesivamente cara, no hay justificación, mi amigo Oliver tuvo un tiempo con el que hubiera subido al pódium (1:32:59, juvenil), pero no lo logró porque no pudo pagar la inscripción y eso está muy mal.

Y hasta ahí mis comentarios, espero que a ustedes les haya ido increíble en esta o cualquiera de las carreras que hayan corrido, yo ya descancé hoy y estoy lista para mañana aprovechar mi tarde libre de la oficina para irme a correr a un lugar precioso. Disfruten el día con sus mamás.

¡Saludos y feliz noche!

Araiz

Quiero agradecer muy especialmente a mi amigo Olin que no corrió, pero se lució con sus apariciones cual duende a todo lo largo de la ruta para tomarnos fotos, a Rafa y Clau, porque sus fotos ilustran el post de hoy =)

Correr para escapar

Correr puede volverse una forma de escapar de todo lo que no te gusta de tu vida, así me pasó a mí:  Cuando comencé a correr en serio, tenía un trabajo en el que, aunque me pagaban bien, no me sentía realizada, entraba a trabajar 6:00 am, trabajaba hasta las 11 y a las 6:00 pm iba a clases a la escuela. Subida en un vagón del metro en la madrugada, veía a la demás gente somnolienta, apática y con miradas perdidas y me sentía como un obrero, con una vida gris y sin emoción. Llegaba a mi casa al mediodía a dormir, hacer tarea, comer, escuela y así repetir el ciclo mil veces.

Trataba de ir al gimnasio, pero prefería una siesta a pasar horas en los aparatos, así que era muy inconstante, un día recordé la emoción que el deporte me había provocado de más chica, eso se unió a otros factores y en enero de 2008 me puse los tenis, busqué El Sope en el mapa y comencé a ir cada día después de trabajar, me tocaba el sol del mediodía, pero me daba igual, ese ratito de relax, de ver árboles, respirar aire limpio y llevar mi cuerpo al tope me comenzó a hacer feliz, muy feliz.

Y no es que mi vida no fuera feliz, estaba bien con mi familia, mis amigos y mi carrera, pero las horas en la oficina me chupaban la energía y me mantenían en modo zombie el resto del día. Comenzando a correr todo fue distinto, me sentía menos estresada y con más pila, no me costaba ya trabajo dormir por las noches, comencé a necesitar comer más saludable, tomar agua. Empecé entonces a vivir una etapa de bienestar como jamás en mi vida y, como el comercial de Diesel, mi vida gris se llenó de colores.

Al final dejé ese trabajo y decidí que no tomaría ningún otro a menos que fuera “el trabajo de mis sueños”, mis amigas se estresaron de verme sin trabajar y comenzaron a llamarme a cada rato para decirme que solicitaban reportero acá, coeditora allá y más cosas, pero yo me mantuve firme en mi idea y , finalmente, mi trabajo ideal llamó a mi puerta.

El pasado viernes fue mi último día de clases de la carrera y salgo con el trabajo que siempre soñé y con una perspectiva completamente distinta de las cosas. Comprendí que puedo ganarme la vida haciendo lo que me apasiona, que es correr y escribir al respecto. Entonces, esa mañana fría de enero del 2008, en que pisé por primera vez El Sope, determinó el curso de mi futuro personal y profesional.

Y no es que todos los corredores tengan que terminar haciendo periodismo de carreras como yo, pero si estás leyendo esto y sientes, como yo lo hice, que tu vida es gris, que estás sumido en mediocridad y estás perdiendo de vista tus sueños: ¡corre! No estarás evadiendo el problema, sino usando el deporte como catalizador para resolverlo, seguramente durante una carrera larga lograrás aclarar tus ideas, tener claro lo que eres, lo que quieres y hacia dónde vas a llevar tu vida.

Un abrazo

Araiz

De corredor a triatleta, ¿Cómo hacer la transición?

Cada año en México, cientos de corredores deciden dar el paso, capitalizar su gusto por la bici o la natación, entrenar un poco más, perderle el miedo al mar y convertirse en triatletas. Yo llevo tiempo deseándolo y este será el año en que lo logre.

Lo primero, en mi caso, fue encontrarle el gusto a la alberca, ya sabía nadar y había tomado varios cursos pero me resultaba francamente estresante estar a media alberca muriendo de cansancio y con una maestra gritándome que siguiera. A pesar de mis malas experiencias, entré de nuevo a clases de natación.

Al principio me angustiaba igual bajo el agua, pero poco a poco fui aprendiendo a respirar mejor, a no acelerarme de más y finalmente comencé a disfrutar nadar, a disfrutarlo mucho. Fue todo un reto, pero a cinco meses de ir a clase casi a diario, me sentía ya toda una pro.

Después me tocó buscar bicis: La oferta es enorme, los precios también y uno tan inexperto apenas sabe que necesita una bici de triatlón o ruta, si es de carbono mejor, de aluminio también es buena y, claro, con un precio de pocos ceros, porque en eso si parecen no tener límite.

Vas a Martí y ves las Alubike, todas se ven muy bien, pero se rumora que las importadas son mucho mejores y sólo un poco más caras, además en internet encontré cómo medir mi talla de cuadro y resultó ser 49 o small y Alubike no me ofrece muchas opciones, decidí entonces buscar tiendas especializadas con bicis importadas.

Al final y gracias a recomendaciones, terminé encontrando “La bici de mis sueños”, una Specialized muy de niña, blanca con lila, con un buen grupo, ligera con partes de aluminio y otras de carbono. Estaba a dos de comprarla, tienen un plan a seis meses sin intereses con varias tarjetas bancarias, pero mi apéndice me llevó al hospital y ahí se fueron los ahorros de la bici…ouch!

Por ahora he estado entrenando con mi bici de montaña, se que la técnica y el dominio son completamente distintos en la bici de ruta, pero ya tendré tiempo para aprenderlo. Una vez que tenga la bici de ruta no andaré por las calles arriesgándola, planeo rodar en el Autódromo acompañada de más gente para estar más segura.

Ahora mi bolsillo ya está recuperando y la bella Specialized sigue ahí esperándome, pronto, pronto iré por ella. Por la operación también, debí postergar mi primer triatlón, que había planeado para el próximo 17 de abril en Monterrey y será hasta julio o agosto en Veracruz. Aquí el calendario del Circuito Nacional de Triatlón.

Mientras tenga la lesión del pie, me concentraré en hacer trabajo de pesas, natación y bici, así para julio estaré muy lista en las otras disciplinas y para correr 5k no tengo que prepararme gran cosa, espero estar dada de alta a tiempo para hacerlo.

Para entrenar, como aún no tengo un equipo, entré a la página web de la Federación Mexicana de Triatlón (FMTRI), de donde descargué un plan de entrenamiento para principiantes sprint, aquí los links:

Principiantes sprint

Principiantes olímpico

Intermedios olímpico

Para elegir la competencia en la que se iniciarán, aquí las distancias de cada una:

Es recomendable comenzar con el Ironman…aahhh ¿Qué dijeron? Jaja mentira, comencemos por el sprint y ya iremos avanzando hasta llegar al Iron :).

El equipo básico que necesitamos para cada deporte:

Para las competencias, se acostumbra usar trisuit, que es un traje con el que puedes hacer los tres deportes, cuando el agua está muy fría, se usa traje de neopreno.

Es recomendable también tener un pulsómetro para medirte en la carrera y la bici, el reloj puede entrar al agua pero no el sensor de pulso. (Les debo un artículo sobre pulsómetros, pero como no he podido correr, no he probado mi Polar aún, apenas pueda lo publicaré).

Para poder competir en México, hace falta estar afiliado a la FMTRI, aquí pueden ver los requisitos para la afiliación anual.

Pues eso es lo necesario para saltar de un deporte a otro sin mayor problema.

Espero que les sirva y pronto saber de más triatletas por aquí

Saludos desde Xalapa, aún vacaciono 🙂

Araiz