Me jubilé a los 25

Acababa de cumplir 16 años cuando me pagaron por primera vez por hacer algo: modelé vestidos de quinceañera, bolsas y playeras en el desfile de modas de un centro comercial en Xalapa, recibí 100 pesos por cada desfile, me fui de ahí millonaria y feliz.

Unos meses después, cuando perdí un semestre en la prepa, mi mamá no soportó verme sin hacer nada ese tiempo de espera, habló con un amigo suyo que tenía panaderías y un día después en la panadería tenían cajera nueva: yo. Ahí hice de todo, desde despachar pan, aprenderme los nombres de 200 piezas diferentes y su correcto acomodo en la bolsa, hasta lavar la calle cada domingo a las 6 de la mañana. No me encantaba la idea, para nada, mis amigos pasaban por ahí, me veían, me daba pena, etc. Pero me gustó depender menos económicamente, así que después trabajé en una tienda de abarrotes, más tarde fui barista en un Café Punta del Cielo, recepcionista en un boliche y gerente en un Shasa.

En todos estos trabajos sencillos, además de limpiar pisos, aprendí a tratar con jefes groseros, compañeros conflictivos, trabajar mucho más de 8 horas diarias, resistir la frustración, pero sobre todo desarrollé una habilidad que no tenía para las relaciones públicas, aprendí a darme a respetar y poner límites con mis jefes y compañeros y entendí que para lograr lo que quieres debes trabajar duro y de forma inteligente.

Pero nada, que esto no es Remi, la verdad es que también la pasé muy bien, en el boliche conocí al hombre más guapo con el que he salido y tuvimos una historia de telenovela, en Punta del Cielo aprendí a preparar unos cafés brutales que aún me hago cada día y en las juntas mensuales de gerentes de Shasa, donde nos reuníamos las cuarenta y tantas gerentes con los dueños, diseñadores y demás equipo de la marca, entendí que amaba la moda y que quería escribir sobre eso. Así fue como terminé estudiando periodismo y siendo consejera de Moda del periódico Reforma, después descubrí las carreras y de ahí en adelante ya se saben la historia.

Durante 3 años de la carrera de periodismo, trabajé como analista en una agencia de monitoreo de periódicos y radio. Envíabamos un reporte diario a los senadores, diputados, secretarías de Gobierno y varias empresas privadas, por lo que mi jornada laboral comenzaba cada día a las 6:00am y terminaba a las 12, me iba a correr, hacía tarea y en la tarde iba a la escuela, así todos los días. Faltando un año para terminar mi carrera ya no pude más, estaba cansada, estresada y tenía que mantenerme a tope de estimulantes para no dormirme, pues todo el día moría de sueño. Dejé mi trabajo y me dediqué por fin a ser “estudiante” de tiempo completo: Me levantaba temprano, iba al gimnasio entrenaba duro y regresaba a desayunar y tomar una siesta; despertaba a las 12 para mi clase de natación, volvía, tomaba otra siesta, comía, escribía en el blog, hacía tarea, salía a pasear por la Ciudad en mi bici, iba a la escuela, tomaba mil cafés con mis amigas y me dormía temprano. Fue una etapa increíble, mi “año sabático” que disfruté y aproveché al máximo, ahí me conocieron ustedes.

Un día, entre el gimnasio y la natación, recibí un tuit de Sonia, mi jefa, que me cambió la vida. Pocos días después ya había ido a una junta con ella y estaba preparando mi primer artículo para Runner’s World: un sueño de años cumplido, las cosas siguieron bien y un par de meses después, recién saliendo de la escuela y a 15 días de mi cirugía, ya estaba en Editorial Televisa, sentada en mi flamante escritorio y vivendo mi sueño. Casi un año ha pasado de eso y hace algún tiempo, hablando con Rubén Romero, me dijo algo increíble que no me he sacado de la cabeza: Araiz, ¿te das cuenta de que tú te jubilaste a los 25? Haces lo que más amas y te pagan por eso, eso no es trabajo.

Y tiene razón, tras mis 10 años de intensa y joven trayectoria laboral, hoy estoy jubilada…¡y feliz!

Les deseo lo mismo a ustedes, de corazón.

¡Feliz domingo!

Araiz

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16 comentarios sobre “Me jubilé a los 25

  1. Araiz, muchas felicidades por tu trayectoria y a tus padres tambien ya que supieron encaminarte correctamente para que descubrieras pronto tu camino en la vida.
    Mis papas no me dejaban trabajar de jovencita y cuando al fin pude hacerlo me sentia como pez fuera del agua, faltaba la experiencia de tratar con todo tipo de gente lo cual es basico en cualquier profesion…en fin! el trabajo, el que sea, siempre enriquece y cuando al fin encuentras tu camino es la felicidad absoluta.

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  2. Tienes un “no se que, que que se yo” para contar historias…. Está me pudo encantar!!!! Y ahora entiendo de dónde tanta sencilles, madurez e independencia….. Felicidades!!!!

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  3. Tienes un “no se que, que que se yo” para contar historias…. Está me pudo encantar!!!! Y ahora entiendo de dónde tanta sencillez, madurez e independencia….. Felicidades!!!!

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  4. Hola Araiz! es un gusto poder leerte, que bueno que disfrutas lo que haces. sigue asi contagiando a muchos más de tu buena vibra!!

    pd,, hace como tres semanas te vi caminando por la av chapultepec y dije ooooo la conozco es ARAIZ, más no me atrevi a interrumpir tu llamada! aun asi un gusto!! saludos Lety!

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