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Crónica del Maratón Lala 2010

Aquí estoy, a dos días de haber corrido el Maratón Lala y lista para platicarles mi experiencia.

Cronología del 7 de marzo:

5:00 AMDesperté, me puse las likras, el top y la camiseta que había dejado lista con el número, mis tenis ya tenían el chip puesto, comí un par de galletas, tomé suficiente agua y salí de mi habitación para subir al autobús que nos llevaría a la zona de salida. Dormí delicioso en esa camota súper suave y cómoda, un diez para el hotel.

En mi cinturón había guardado dos bolsitas de estas gomitas GU (que probaría por primera vez) y dinero.
Los corredores, todos puntuales, esperando en el lobby.

6:00 AM – Llegamos a la zona de salida, nos bajamos del autobús y caminamos un poco, hacía mucho frío y daba la impresión de que lloviznaría.

Tuvimos que caminar porque había una calle en obra, estábamos ya alrededor de la Planta de Lala y se sentía un olorcillo como a alimento para vaca, este mismo olor se siente en otras partes de Torreón.

Llegué a la salida, me encontré con algunos corredores que sólo conocía por medio del blog, como Sebastián y Héctor, además de Fer y Javi, que estaban en mi mismo tour, nos tomamos algunas fotos y calentamos esperando el disparo. Conocí a este grupo de corredores de Viveros que tienen un excelente ambiente y actitud, me cayeron muy bien :)

En la salida estaba un grupo dando un calentamiento “tipo aerobics”, yo preferí hacer el que siempre hago antes de correr.

Encontré una mesa con bálsamo para las piernas y vaselina y como jamás ocupo vaselina, me puse bálsamo para calentar y quedaron mis piernas todas oliendo a mentol y brillantes cual fisicoculturista xD.

6:40 AM - Dieron el disparo de salida para las mujeres elite, ahí vi salir a Gloria, mi compañera de habitación, que tiene 47 años y varios triunfos en su carrera, en este maratón no se sintió bien e hizo el “pésimo” tiempo de 3:20 ¿Qué tal?

7:00 AM – Después de unas palabras, se dio el disparo de salida para el resto de los competidores, entre ellos yo, en esta imágen que capturé de un video se puede ver justo bajo la flecha una mancha rosa que soy yo saliendo jeje

7:27 – Hice los primeros 5 km eufórica, la emoción de la salida me puso a gritar de gusto, hubo una subida en un puente no muy pronunciada, pero ni la sentí, me pareció simpático ver que en Gómez Palacio tienen su propia réplica de la Torre Eiffel.

8:25 – Crucé la marca de los 15 km sintiéndome bien, alegre y tranquila, el clima estaba perfecto, un poco húmedo, nublado (¡Sin el sol quemante de Torreón!) y buena temperatura, templada. Lo único incómodo era un viento fuerte que me daba en el pecho, pero nada muy molesto.

9:08 – Pasé la marca del medio maratón dos horas y ocho minutos después de haber comenzado a correr, lo que me auguraba un tiempo de maratón de 4:13, aceptable para mis expectativas.

Más o menos a esta altura había una iglesia con un cartel colgado que decía “Corredor: Dios te bendice” No soy muy religiosa, pero me emocionó mucho verlo y estuve a punto de llorar, en situaciones limítrofes entiendes mejor esos mensajes, entonces Dios no salió de mis pensamientos el resto de la carrera “En Dios yo puedo”, me repetía…y funcionó.

Por el kilómetro 24, Luis, otro amigo del blog y maratonista, me tomó esta foto y yo ni me enteré (¡Muchas gracias por enviármela!), iba concentradísima, como el dice. Tuve pláticas cortas con algunos corredores, pero procuré no engancharme a nadie, ir sola y enfocada. A esa altura tuve una molestia en la corva derecha, me detuve un minuto a recibir un masaje y continué a pesar del dolor hasta que este desapareció. El hombre que me dio el masaje me recomendó vigilar que no estuviera pisando con un pie más que con el otro y con eso resolví mi problema.

10:18 AM - Llegué al kilómetro 30 en 3:18:27 hrs, mi ritmo se estaba volviendo lento, pero todavía alcanzaba a cubrir el maratón en 4:37 hrs. El problema comenzó después: Los letreros de kilómetro comenzaron a presentarse cada vez más esporádicamente, mis piernas dolían y sentía como, a cada momento se iban agotando mis reservas de glucógeno, a pesar de que cada 20 min comí una gomita energética.

Esperaba llegar al kilómetro 32 para pensar que todo volvía a comenzar, que esa sólo sería una carrera más de 10k.

LA PARED

A partir del kilómetro 30  me perdí, comencé a sentir hormigueo en las manos, un poco de mareo y poco a poco fui sintiéndome a dos del desmayo, me dolían las piernas completas, además de la cadera, pero no por alguna lesión específica, sino por fatiga intensa. Sólo quería ver la meta, mi cuerpo me pedía abandonar la carrera pero estaba determinada a no hacerlo, ya faltaba demasiado poco, sólo una cuarta parte. Comencé a trotar más suave, batallaba mucho para mantener un ritmo de 8 min/km,  ¡Casi al doble del ritmo al que corro normalmente!

Adelante, un muchacho y un señor iban trotando tranquilos, me hicieron un poco de plática y me seguí trotando con ellos, en esos momentos la gente puede hacer la diferencia en los ánimos, pues la mente es lo único que te mantiene en pie. De repente, por ahí del kilómetro 34, llegó junto a mi un muchacho y me dijo Oye ¿Tu eres la que tiene un blog? Volteé y vi a Walter, un muchacho con el que he tenido comunicación por FB y que me cae muy bien, me dio mucho gusto verlo y me fui con el casi un kilómetro, cuando íbamos por la zona residencial más linda de la ciudad, muchos niños ofrecían comida e hidratación, me detuve a comer un pedazo de chocolate y Walter siguió su camino.

Necesitaba ir al baño y al lado del camino vi uno, pero cuando ya iba de salida, al querer empujar la puerta sentí que me desmayaba ahí dentro, saqué fuerza, salí y comencé a trotar de nuevo. En el kilómetro 38, llegó un muchacho a mi lado y me dijo que lo habían mandado a “jalarme”, era hermano del chico con el que había corrido antes de Walter y me ofreció correr a mi ritmo e irme acompañando, yo le dije que se preparara para cacharme si me desmayaba y con un gran esfuerzo seguí su paso, que él aminoraba si yo me cansaba.


Así bajamos de la colonia bonita (Paseo del Campestre) y llegamos a la calle que nos llevaría al bosque dónde está la meta, Damián, el chico que iba a mi lado, me dijo ya faltan 400 metros, pero largos (Faltaban 2 km jeje) planeamos sprintear al cierre, seguimos el ritmo, vi pasar lentamente ante mis ojos el kilómetro 40, 41, 42 y cuando al fin, a lo lejos, vi la meta, comencé a correr con toda mi fuerza y velocidad, llegué levanté los brazos, sonreí y caminé hacia las camas de masaje para poderme apoyar en algo, porque me sentía muy muy mal.

Después del masaje y de tomar un Powerade me sentí mejor, recogí mi certificado y me tiré en el pasto del parque un momento a ver el cielo y respirar tranquila. Después me encontré a Walter de nuevo, nos felicitamos y nos tomamos esta foto en la que nos vemos un poco despeinadones pero guapos y delgados jeje (Él dice que uno está más delgado después del maratón, son 4,000 calorías quemadas!).

Me encantó tu outfit, Walter, coordinadísimo! :)

Mis amigos Elite con sus tiempazos ya se habían ido al hotel en el autobús, entonces Damián, buenísima onda, se ofreció a llevarme. Tiene un coche convertible y justo cuando nos subimos salió el sol muy fuerte, yo iba feliz con el sol y el viento en mi cara. Pude ver más de la ciudad de día, pasamos por el nuevo estadio de los Santos, el TSM y desde el coche tomé algunas fotos.


Llegando a mi hotel me di un baño, descansé unos minutos en la tina, armé mi maleta y entregué la habitación, bajé a comer algo al restaurante, a pesar de que no tenía nada de hambre con dos galletas en un día no vive una persona jeje, nos subimos al autobús y lo demás fue morir, en la fila de cinco asientos que hay al final pude dormir estirada por horas y horas. A las 5 am pasaron exactamente afuera de mi casa, aproveché para bajarme, entré a mi depa, me metí en mi cama y no supe de mi en todo el día. Hasta las 8pm sentí un poco de hambre, salí por un sushi y regresé a seguir durmiendo.

CADA MARATÓN TE CAMBIA LA MENTALIDAD

Del maratón entendí, como me dijeron unos compañeros corredores, que todo el entrenamiento que hagas o no hagas se reflejará el día de la carrera, eso exactamente viví, yo tenía esta meta desde septiembre del año pasado, comencé muy bien mi entrenamiento, que duraría cuatro meses, pero a la mitad tuve mi cirugía de apendicitis, los dos meses siguientes se me fueron entre recuperación y lenta reincorporación al ejercicio, pero aún así quise ir a Torreón, estos fueron los resultados, lo resistí porque soy fuerte, pero no lo disfruté tanto como pude haberlo hecho.

Un maratón es una fiesta, es para que, kilómetro a kilómetro disfrutes y estés feliz, con energía y emoción, yo me apagué a los 30 kilómetros y sufrí durante dos horas tratando de completar 12km, algo que suena hasta de risa. Entendí que no vale la pena todo el drama y sufrimiento, yo amo los maratones porque me hacen muy feliz y sólo se pueden disfrutar estando 100% preparado, no voy a volver a correr una carrera sin haber hecho el entrenamiento completo y les recomiendo lo mismo a ustedes.

Me concentré mucho en el aspecto mental, en que si piensas positivo rompes barreras y en que no te debes autosabotear, eso es importantísimo pero es sólo una parte de la preparación, la verdadera base es el trabajo físico, las horas acumuladas en la pista, en cuestas, haciendo repeticiones, en el gimnasio haciendo fuerza, en la alberca y las horas de descanso, sin eso no hay actitud positiva que valga.

Aquí pueden ver mis parciales del Maratón Lala:

Y del Maratón de la Ciudad de México, el anterior que corrí:

Ahí se puede ver muy claramente a lo que le llamo la pared, ya la conocí y no voy a volverla a ver!!

A pesar de todo estoy feliz porque se que di toda mi fuerza y terminé corriendo con la mente y el corazón, saqué todo lo que traía dentro, lo bueno y lo malo y quedé tranquila y en paz. Ahora estoy adolorida y me cuesta trabajo caminar,  me voy a dar 20 días de reposo y trote suave antes de comenzar con mi nuevo entrenamiento.

Mi próxima meta es el Maratón de la Ciudad de México, el 12 de septiembre, el esposo de mi roomie es un experimentado entrenador de corredores elite y decidí comenzar a entrenar bajo su tutela, estaré viéndolo algunas veces a la semana y entrenando los demás días sola, se que los resultados serán excelentes, así que aquí voy, de nuevo, feliz de haber cumplido esta meta y muy ilusionada por la que viene. Esto no se queda aquí y este año no va a pasar sin que yo logre mis 3:30 hrs en tiempo de maratón y un lugar en el podium de mi grupo de edad, ¡He dicho!

Pues eso, saludos y bendiciones desde el DF

Estoy muy agradecida con todos ustedes, pues inundaron de mensajes de ánimo mi bandeja de entrada del mail, el blog y el FB, espero que sus carreras hayan sido exitosas y les deseo lo mejor en los meses siguientes, a seguir corriendo!!!

Araiz

PD. Mañana publicaré un post con más detalles sobre el maratón para aquéllos que tienen contemplado correrlo, por ahora fue sólo mi experiencia personal.

En la caja negra de la derecha puse las canciones que más me motivaron durante la carrera, pueden descargarlas, espero que las disfruten.

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