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Ruta y altimetría del Medio Maratón de la Ciudad de México (descargable para Garmin)

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Aquí les dejo la ruta y altimetría del Medio Maratón de la Ciudad de México 2014. Pueden descargala y subirla a su Garmin a través de su cuenta en Garmin Connect. O abrirla y revisarla aunque no usen Garmin. Sigue leyendo

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¡Todo lo que necesitas saber sobre el Maratón y Medio Maratón de la Ciudad de México 2014!

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Hace unos días, platiqué con Diego Escudero, director del Maratón de la Ciudad de México, tipazo y cinco veces maratonista. Diego me respondió muchas dudas sobre el MaratónCdMex, aquí los datos: Sigue leyendo

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Calendario de maratones en México 2014 :D

Foto: eljejen.com

Foto: eljejen.com

En todos lados se corren maratones. México tiene 20 carreras de 42K, la más antigüa de ellas, el Maratón Rover Scout, cruza del DF a Cuernavaca desde hace 59 años. Y en lo que va del año, alrededor de 20 mil personas han completado la distancia en una carrera nacional. Aquí les presento todas las opciones para 2014 :).

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Video reseña de los Adidas Energy Boost

Como ya les platiqué antes, los famosos Adidas Energy Boost me gustaron mucho para correr 10K y romper mi RP en la Nosotras Corremos, pero me sirvieron también perfecto para el Maratón Lala. Tenía mucho que platicar al respecto, así que hice mi segundo video resumen sobre estos tenis y aquí se los dejo. Espero sus comentarios y dudas :).

¡Linda tarde!

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Crónica del Maratón de Chicago 2012

Mi octavo maratón, el primero fuera de México. Mi primer viaje sola a Estados Unidos, el maratón en el que quería, de una vez por todas, romper las duras cuatro horas. A la una de la mañana del viernes 5 de octubre, mi histeria me tenía limpiando hasta el último rincón de mi departamento. Sin sueño me fui a acostar, el taxi pasaría por mi a las 5:30 y el viernes antes del maratón es la noche en que más importa para dormir bien. 4:30 en punto, estaba saltando de mi cama, dejando listos los últimos detalles y saliendo bien abrigada rumbo al aeropuerto. Unas horas después aterrizaba en Chicago.

Salí del aeropuerto caminando hacia mi hotel, que en teoría quedaba muy cerca, pero el GPS de mi celular simplemente no funcionaba y me sentí de lo más perdida. Tras caminar unos 20 minutos sin rumbo claro, comenzó el diálogo interno, me sentía cual migrante en el desierto, perdida y ridícula, mapita en mano, pero entre calles sin señalamientos y con un IPhone inservible. Los rumbos no eran preciosos y no había una sola persona caminando en la calle, que más bien parecía una carretera, yo me recriminaba por no haber tomado un taxi, etc, etc. De pronto, por arte de magia, levanté la vista ¡y ahí estaba! el hotel tal como lo había visto en Google Maps. Respiré aliviada, hice check in, me cambié rápido y tomé un taxi rumbo a la expo. El taxista se disculpaba por el tráfico por un partido de futbol, yo reía y pensaba este no sabe nada de tráfico.

Llegué al centro de convenciones de la expo, subí las escaleras y ¡boooom! Un lugar enorme interminable, repleto de marcas, productos y stands increíbles. Quería verlo todo, comprarlo todo, no lo podía creer. Recogí mi paquete en unos 5 minutos (una entrega eficientísima considerando los 42 mil corredores que seríamos) y me dediqué a vagar probando comida, viendo nuevos productos, tomándome fotos y buscando ropa para el frío intenso que se sentía en las calles. Llevaba un short y camiseta sin mangas, necesitaba urgentemente mallas y camiseta de manga larga. Encontré unas mallas de compresión increíbles de CW-X y una sudadera conmemorativa del maratón con protección para mis deditos friolentos. Salí de la expo cuando ya oscurecía, muerta de frío y hambre. me di cuenta de que llevaba desde la mañana sin comer (No lo haaagan) y con la emoción y el nervio, se me había espantado el hambre. Caminé buscando algún lugar para cenar y nada, casas, puentes, nada de gente y el cielo cada vez más ocuro. De pronto ya había anochecido, vi un McDonald’s y entré, pedí un burrito de pollo asado, unas papas y me senté a comer solita en una mesa. Me veía a mí misma ahí sentada, sola, muerta de hambre, enmedio de un montón de gente que asustaba un poco y me daba mucha risa: la cena de carbohidratos más extraña de la historia, oficial. Me sentía perdida y con mucho frío. Cené rápido y tomé un taxi de regreso a mi hotel. Llegando me encontré con Yaz, mi roomie para esos dos días, lindísima. Ya con verla y platicar me sentí de nuevo contenta y tranquila, me bañé, me puse la ropa con la que correría (siempre duermo con ella, es una manía) y Yaz apagó la luz a las 9:30 pm, obligándome a dormir un montón (graaaaacias).

Al otro día, a las 5:30, ya estaba lista y emocionada, esperando el shuttle que nos llevaría al metro. De ahí nos fuimos a la salida del maratón, con cada vez más corredores. Desde que salí del hotel hasta la salida del maratón, pasé más de una hora desayunando: medio plátano, un pedacito de Powerbar, suero y un paquete de Sport Beans.

Ya había cometido en otros maratones el GRAVE error de correr sin desayunar y esta vez estaba muy consciente de cómo me quería alimentar para lograr mi meta. Y hablando de metas, mi gran objetivo era romper las 4 horas, pero el tiempo que había estado visualizando por las noches antes de dormir y al terminar cada entrenamiento eran 3:47:00, ese era mi gran objetivo, un poco ambicioso para la cantidad de entrenamiento que llevaba, pero iba muy, muy mentalizada a hacerlo.

Total que llegamos a la salida del maratón, encontré mi corral y me fui hasta adelante, saldría en el primer corral de la segunda oleada, a las 8 de la mañana y por ahí de la fila 10 de los 21 mil locos.

Eso de windy city no lo entiendes hasta que llegas a Chicago, el aire lo sientes hasta los huesos. Yo estaba sentada en el piso, abrazando mis piernas, hecha bolita. Una chica del staff se me acercó para darme una bolsita calienta manos, me hizo la mañana.

Después escuché que decían mi nombre, volteé y vi a Iñaki, un chico que me recordaba por mi historia en Runner’s y que correría también, me levanté y me puse a platicar con él y sus amigos, que me cayeron muy bien y me prestaron unos guantes porque seguro ya tenía la cara morada. El disparo se acercaba cada vez más y la emoción comenzaba a invadirme, despertarme. Nos deseamos suerte y por fin, ¡dieron la salida! y dentro de mí explotó algo: era un día perfecto, con clima perfecto, en una ciudad perfecta y con un maratón bruuuutal, lo único que debía hacer era disfrutar esa fiesta hasta la meta y, de paso, lograr mi objetivo de tiempo.

723180-1136-0044sLo que vi en la ruta es muuuuy dificil de describir, NUNCA, nunca había sentido tanta energía, visto tantas miradas de ánimo, emoción, admiración, fuerza, fé.

723210-1287-0040sNo había casi ningún punto de los 42 kilómetros que no estuviera tapizado de gente con carteles súper divertidos y motivacionales, niñitos extendiendo sus manos para que las chocaras con ellos, un niño como de 4 años me impactó, estaba viéndome a los ojos gritandome súper fuerte keeeeeep it uuuuuup!!!!! con ambos brazos levantados, sus puñitos cerrados, casi lloro.

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Los gritos me alimentaban, las porras lavaban mi cansancio y me hacían invencible. Muchos carteles me mataban de risa, de emoción, me invadía la fuerza, la fé, la seguridad de que lo lograría.

723196-1230-0035sLlevaba un tatuaje que me había dado el grupo de pacers de Nike pegado al brazo. Había pedido el de 3:50, pero solo tenían de 3:45, así que iba revisando con él mis parciales en los relojes cada milla y veía que le llevaba un minuto de ventaja a las 3:45, me sentía completa, feliz e invencible.

723186-1078-0049sHabía un Elvis cantando, bailando y chocando manos, miles de grupos musicales de toooodos los ritmos, una cuadra junto a una iglesia cristiana con enormes bocinas que tocaban música de fé y esperanza y gente que tocaba muchas campanitas y te sonreía con tanta emoción, un grupo como de 50 viejitos hippies tocando los Beattles, parques increíbles, casas, el cielo, los árboles, todo, todo era hermoso y perfecto, me lo bebía con los ojos y quería llevar cámaras en ellos para traerles tantas imágenes.

Pasamos por el barrio mexicano y las banderas y los gritos, el carrito de tamales, las niñas bailando con trajes típicos y el mariachi me sacaron las lágrimas.

En el barrio koreano, todos, desde los más jóvenes hasta los más grandes bailando Gangham Style con una pila como si se acabaran de tomar litros y litros de café. La energía de todas las porras se respiraba, era intensa y te empujaba a mantener el paso.

Nunca me costó trabajo seguir, no hubo dolores, pared, ni nada. De pronto sentía como una pequeña molestia en alguna parte del cuerpo y le decía a mi cuerpo: NO HAY PRETEXTOS y en el momento, la molestia se esfumaba, no me iba a dar permiso de encontrar una excusa para no conseguir mi objetivo.

Unos días antes de irme, entrevisté a Lourdes Mayol, asesora científica del GSSI, de Gatorade, quien me habló de la importancia de consumir entre 30 y 60 gramos de carbohidratos por cada hora de ejercicio intenso en competencias de larga duración, por lo que tomé 5 paquetitos de Gatorade Chews (unas gomitas deliciooooosas que llegan a México en 2013 y que tienen 30 gramos de carbohidratos por paquete) y cada 10 o 15 minutos me comía una (en el paquete venían 5 gomitas).

Lourdes me dijo que cada paquete de geles, gomitas o Sport Beans, lo debes tomar con 500 mililitros de agua (no Gatorade) para que se disuelva en el estómago y se logre el efecto deseado.Si lo consumes con Gatorade no se logra, por lo que hay que tomarlos con agua y después seguir tomando Gatorade a lo largo de la carrera. Así lo hice y funcionó como magia, mantener mis niveles de carbohidratos a tope era algo que estaba haciendo por primera vez y cuyos resultados me impresionaron.

723186-1078-0049sNormalmente, en otros maratones, solo comía medio gel en el kilómetro 21, reponiendo casi nada de carbihidratos y llegando al km 36 mareada, con dolor de cabeza y descendiendo el paso de 5:10 hasta a 8:00 minutos por kilómetro (nefaaaaasto).

Total que esta vez no me pasó, dos cosas hicieron la gran diferencia en mi desempeño en la competencia: la mente, a la que no le di permiso de poner pretextos ni bajar la guardia y la alimentación, que cuidé como nunca antes durante los seis meses anteriores al maratón, comiendo suficientes proteínas, vitaminas, hierro, poca grasa y suficientes carbohidratos de buena calidad, hidratándome muy bien y durmiendo lo más posible. No tenía idea cuánta diferencia podría hacer con esas cosas que a veces pasamos por alto pensando: yo corro y soy flaca, puedo comer lo que quiera.

723173-1556-0034sY aquí voy a ser súuuuper honesta: entrené poco :(, entre los dos trabajos y mi vida personal, debo haber hecho un 50% de mis entrenamientos, pero nunca falté a una distancia en fin de semana y, modificando algunas otras cosas, conseguí mi objetivo.

723239-1256-0047sTotal que de pronto ya estaba en el kilómetro 42, pasé una subida y frente a mí, la meta, corrí hacia ella emocionada, feliz, esperaba ver un 3:50 en el reloj, pero al voltear hacia arriba lo vi, 3:46 al cruzarla, increíble, súper emocionante, genial y muy, muy satisfactorio, más que nunca antes. (Entré saltaaaaando :D)

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723224-1033-0022sDespués me pusieron mi capita galáctica que dan en los maratones gringos, caminé despacito, me senté en el piso a estirar, a sentir dolor en toooodo mi cuerpo y a creérmela: había roto mi obstáculo, había rebasado mi objetivo y no me había lastimado nada en el camino.

Mención especial se merecen mis tenis. Por primera vez en la historia de mis maratones y carreras más cortas, llegué a la meta sin ampollas ni uñas damnificadas. Normalmente pierdo una uña en cada maratón y eso, como sabrán, es un poco incómodo. Otras veces los tenis me han provocado dolor en el arco o algún roce que tras varios kilómetros se vuelve insoportable y me trae el pie sangrando.

Estos bebés me cuidaron de principio a fin la pisada, la piel y las uñas, estuvieron conmigo en cada uno de mis entrenamientos de distancia considerable y me llevaron flotando hasta la meta. Los amé, pues, porque además se aventaron conmigo el maratón que corrí el fin de semana siguiente, que tuvo una ruta muy, muy pesada y accidentada, pero ellos me amortiguaron cuidando de mis pies y articulaciones. Después de haber pasado esta GRAAAN prueba de fuego, les doy un 10 y súper recomiendo los Puma Complete Velosis III como una opción muy accesible en precio y de gran calidad para corredores de largas distancias con pisada neutra o ligeramente pronadores, absorben genial el impacto y te permiten moverte muy cómodamente :)

723224-1033-0022s 723223-1044-0048sLo primero que hice fue beber un Gatorade Recover para recuperar mis músculos.

Después fui a la fiesta post maratón donde me encontré con varios conocidos y amigos, entre ellos los chicos de Total Running, nos tomamos fotos, platicamos, nos felicitamos, más tarde comimos juntos y después llegué a morir a mi hotel.

Los demás días, hasta el sábado siguiente, me la pasé paseando por Chicago, conociendo una ciudad de la que me enamoré, comiendo delicioso y recargando carbohidratos para mi siguiente reto: El Maratón de Mujeres de San Francisco el domingo siguiente.

Esos días fueron felices y mágicos, corrí a la orilla del Lago Michigan, conocí el acuario, el museo con el tiranosaurio más grande del mundo, grabé un comercial en ese museo (me lo pidieron así súuuper random mientras visitaba jaja), comí las cosas más gooordas y ricas que he comido en mucho tiempo, me tomé un martini en un bar a 400 metros de altura, fui a la playa, al zoológico y recorrí las calles de esta ciudad hermoooosa.

Les enseño en mis fotos un poquito de lo que viví y les digo de verdad que cada corredor debe hacer este maratón, porque es una experiencia indescriptible que todos tienen que vivir.

Gracias por leerme, ¡un abrazo!

Araiz

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¡Atrévete a correr un maratón! (8 pasos para conseguirlo)

A lo largo de estos cuatro años corriendo y siete maratones terminados, algo me ha quedado muy claro: Al maratón hay que RESPETARLO, pero jamás TEMERLE. Desde que crucé la meta de mi primer 10K, supe que quería hacer un maratón pronto, después encontré en Cancha, de Reforma una serie de entrenamientos que Rubén Romero publicaba invitándonos a hacer nuestro primer maratón 20 semanas después. Me animé, tomé su reto, elegí el que quería que fuera mi primer maratón (Mazatlán 2009) y me enfoqué en entrenar para conseguirlo. En ese entonces tenía trabajo y escuela, por lo que no siempre pude entrenar como hubiera querido, además no consideré la humedad y el calor de aquél puerto, por lo que el maratón me resultó muy pesado, pero todo el esfuerzo cobró sentido al cruzar la meta sabiéndome maratonsita al fin, sabiéndome capaz de vencer cualquier circunstancia en la vida.

Unos meses después decidí hacer un maratón más en forma, me discipliné mucho más con mis entrenamientos de carrera, agregué natación y pesas y el resultado fue que reduje una hora mi tiempo en 42K y corrí un maratón que en ningún momento me pesó o me hizo sufrir, lo disfruté de principio a fin y me dejó con ganas de más. Meses después, en Torreón 2010 habían pasado solo cuatro meses después de mi apendicectomía, el doctor me dijo que podría correrlo sin problema, pero creo que ese doctor nunca había corrido ni un 5K, durante la carrera me descompensé, estuve a punto de desmayarme, vi “la pared” y los últimos kilómetros ya no los corrí, solo arrastré mis pies pesadamente hasta la meta.


A lo largo de mi camino, me ha tocado conocer desde el loco cuya primera carrera fue un maratón completo (y lo completó sin preparación alguna) , hasta la señora que llevaba siete años corriendo muy disciplinadamente y no se atrevía a correr el maratón completo porque su esposo le decía que le podía pasar algo (a esta señora, aunque no la conocía, la motivé a inscribirse al completo, lo hizo y me lo agradeció llorando). He visto que la gente se va a los extremos, o se espera demasiado por miedo al maratón o lo ve sin respeto, como cualquier carrera y la distancia le cobra ese atrevimiento metro a metro. También he visto a quienes se sobreentrenan, hacen demasiadas distancias arriba de 30 kilómetros, casi casi ensayan el 42 completo y cuando llega el gran día, ya no traen nada en las piernas y hacen un tiempo horrible, lo sufren y juran jamás volverlo a intentar.

Para mí, la fórmula para disfrutar el maratón es cosa sencilla:

1. Elegir una carrera varios meses antes, inscribirse, pagar el viaje y hacer toda la planeación alrededor de el evento. Un viaje a un maratón se puede convertir en un gran plan para la familia completa y toda esta expectativa te motivará a tomar muy en serio tu preparación.

2. Seleccionar un entrenador o plan de entrenamiento adecuado a nuestras posibilidades/ necesidades y apegarse lo más posible a él (tampoco atormentarse por haber faltado a dos o tres entrenamientos, pero tener disciplina). Considerar las especificaciones de la ruta para entrenar para vencerlas. Aquí pueden descargar el entrenamiento de Rubén Romero que menciono.

3. Alimentarte e hidratarte correctamente desde el día uno de tu entrenamiento. No esperes a la semana de carga de carbohidratos para consumir tus necesidades diarias de nutrientes y líquidos, comprende que de la calidad de tu alimentación depende gran parte de tu resultados en los entrenamientos y en tu gran carrera.

4. Descansar. Yo amaba salir a bailar y llegar a mi casa a las seis de la mañana con los tacones en la mano…hasta que comencé a correr. Y no me costó ningún trabajo cambiar esas horas bailando en la madrugada por horas corriendo al amanecer, los red bulls por Gatorade y los amigos fiesteros por amigos corredores. De vez en cuando puedes salir un viernes y no pasa nada, pero es importante que procures dormir suficiente y tomar muy en serio tus días de descanso de entrenamiento, pues son parte fundamental de tu asimilación del entrenamiento.

5. Preparar una buena playlist. Hay quienes no soportan correr con música, los respeto, pero yo lo amo y estoy segura de que cualquier maratón me hubiera costado horrible de no habedr sido por la buena inyección de energía que me dio cada canción que seleccioné específicamente para ese día (sí, como las novias en su boda).

6. Selecciona el outfit adecuado. Una ropa y tenis que te quede cómoda, que te guste mucho y con la que puedas correr a gusto por horas y horas es la indicada para el gran día. Haz varias pruebas en tus ditancias previas hasta dar con el atuendo perfecto.

7. Hacer una buena carga de carbohidratos. La semana anterior asegúrate de hidratarte y cargar los carbohidratos que almacenarás en tus piernas y explotarás el día de la carrera. En la columna negra a la derecha de este blog pueden descargar un plan de Xorge Mirón, un excelente nutriólogo, con tips que siempre sigo para una carga de carbohidratos efectiva.

8. ¡DISFRÚTALO! Una vez que haya sonado el disparo de salida, comienza la fiesta para ti, vívela, gózala, dale permiso a tu cuerpo y tus emociones de llevarte por esta experiencia única que cambiará tu forma de ver la vida en adelante.

Entonces, ¿te atreves a correr un maratón ya? No tienes nada que perder. El maratón de Monterrey el 9 de diciembre y Lala el 3 de marzo. Toma el que quede más adecuado atu preparación actual, sigue los pasos y ¡vuélvete maratonista de una vez por todas!
¡Feliz lunes!

 

 

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Mis 34 kilómetros en el MICM

El Maratón de la Ciudad de México es, por mucho, mi carrera favorita. Desde que lo corrí por primera vez (21K en 2008), lo he visto crecer en organización, porra y participantes y me encanta verlo cada día más guapo, pero este año se lució. De principio a fin de la ruta, no esuché una sola queja. ¡Felicidades a Emoción Deportiva y el IDDF por eso!

Y aquí les va mi experiencia:

DÍAS PREVIOS

Cuando voy a Monterrey, un grupo enorme de corredores de aquella ciudad me recibe siempre de la mejor manera, son los Gusanito Runners y esta vez vinieron en un grupo de ¡60 maratonistas! a correr el MICM. Viernes, sábado y domingo estuve con ellos cargando carbohidratos, platicando, compartiendo la carrera y celebrando sus logros. Me encantó recibirlos y en diciembre los veré en el Maratón de Monterrey. Me trajeron la nueva playera de su club con mi nombre y se los súuuuuper agradezco, compartí momentos muy padres con ellos este fin de semana, son súper divertidos.

EL DOMINGO DEL MARATÓN

Vivo muy cerca de la salida del maratón y pedí un taxi para llegar muy temprano, pero cuando llegamos a Avenida Juárez, ya estaba cerrada, y mejor me bajé y entré al metro. El andén estaba repleto de corredores y en el ambiente se respiraban nervios, emoción. Esperábamos el primer metro del día, el de las seis de la mañana, que venía desde Cuatro Caminos. Por fin llegó y en el vagón platiqué con una par de señores mayores, que este año esperaban por fin romper las 3:15. Mis respetos para ellos.

Saliendo del metro en el Zócalo, fui al guardarropa a dejar mis cosas y me formé en el contingente de mujeres, saludé algunas amigas, me tomé un Gatorade Prime que me dieron en la entrada y escuché el himno nacional mientras mi piel se ponía chinita. Por fin, ¡el disparo! Y mientras salíamos, el arco delante de la meta explotó en fuegos artificiales, haciéndome llorar una vez más, al dar la vuelta al Zócalo, veía brincar fuegos artificiales de todos los colores, el cielo estaba aún de noche y poco a poco, cuando avanzábamos entre Juárez y Reforma, la luz comenzaba a aparecer y la luna se veía enorme, hermosa frente a nosotras.

Pasamos por el Monumento a la Revolución, en La Palma nos encontramos con las porras de los mediomaratonistas que estaban esperando su salida, entramos a Polanco y poco a poco me fui encontrando con amigos que me saludaban, gritaban o se detenían un momento a platicar. Estaba tan emocionada que ni me había fijado en los kilómetros ni en mi paso, estaba de fiesta, feliz.

De pronto estaba ya en el kilómetro 14, dentro del Bosque de Chapultepec, el sol estaba hermoso, la luz jugaba con las hojas de los árboles y yo no podía dejar de sentirme bendecida de estar ahí, sana, corriendo y disfrutando con miles de corredores de mi ciudad.

Pasando Gandhi volvimos sobre Reforma hasta la Diana, crucé el tapete de los 21K en 2:00 hrs, a pesar de que quería llevar un paso muy moderado, iba bastante bien y me sentía enterita. En Chapultepec me salí de la ruta para meterme al metro, entonces llegó un chico y me preguntó asustado “¿Estás bien?” me reí y casi sin poder respirar asentí, entré al metro y tuve que dar una gran vuelta, ir hasta Tacubaya, transbordar y bajar en Mixcoac.

Al salir me reincorporé a la ruta, pero ya sentía mis piernas un poco duras, me tomó unos 10 minutos volver a entrar en calor y ritmo, cuando corríamos sobre Insurgentes el sol estaba intenso y nos golpeaba la cara, las porras eran impresionantes, en ningún otro año había visto tanta gente en la ruta y con tan buena actitud, tenían miles de puestos de abastecimiento improvisados, carteles divertidos, gritos de ánimo, extendían la mano para chocarla contigo, te miraban a los ojos y sentías que te comprendían, te admiraban por estar ahí haciendo lo que estabas haciendo.

No se cómo de pronto me “teletransporté” del World Trade Center a la Glorieta de Insurgentes, esa subidita ya me cayó un poco gorda, pero de bajada sabía que estábamos a punto de llegar.

En la esquina de Reforma e Insurgentes, en el kilómetro 35, tomé un vaso de Gatorade y no encontré otro puesto de abastecimiento sino hasta el kilómetro 40, en Juárez y el Eje Central, cuando ya moría de sed y estaba considerando seriamente detenerme en un Oxxo.

Corrí sobre el Eje Central hacia Izazaga, el piso estaba mojado, la gente se cerraba sobre la acera para gritar a los corredores y todos sabíamos que la meta estaba ya muy cerca, solo había que resistir un poco más. En el kilómetro 41, el sol ya me había dado en la torre, la cabeza me dolía y me sentía deshidratada, comenzaba a perder la fuerza. Entonces, Citlalli, mi amiguísima de entrenamientos y carreras que se fue a vivir a Querétaro y no veía desde hace dos años, se apareció gritándome con su sonrisota y comenzó a correr a mi lado, dándome ánimos. Eso me recargó la pila al cien, aceleré el paso y vislumbré al fondo la meta, la Catedral, mi maratón, mi ciudad, alcé los brazos y crucé el arco.

Cruzando la meta me dieron un Gatorade Recover. Su sabor no es el mejor, por lo que nunca antes me lo había tomado completo al terminar una carrera, pero esta vez decidó hacerlo, estaba helado y yo moría de sed, fue taaaaaan refrescante.

Saludé algunos amigos y comencé a sentirme débil, mal, fui por mis cosas al guardarropa, me senté ahí mismo a un lado de una valla, me quité los tenis, calcetines, recosté mi cabeza y, por un minuto, me quedé dormida, completamente. De pronto reaccioné, me levanté y arrastré mi humanidad hasta el Starbucks más cercano, donde pedí un café helado para seguir recuperando proteínas y un vaso con frutas para los antioxidantes y ahí sí, me acosté en un sillón cuan larga soy y me dormí profundamente por unos 15 minutos, debí haber consumido más Sport Beans pero por olvidadiza me había dado un bajón de azúcar impresionante. Después me fui a mi casa, me metí en el bote de la ropa con dos bolsas de hielos y agua, me di un baño, me arreglé u salí para encontrarle en el Salón Corona con mis amigos Gusanitos de Monterrey para celebrar y comer un poco, entonces ya me había regresado la actitud y me sentía bien, tranquila, relajada, no tenía nada de dolor muscular ni en los pies por alguna rozadura, había sobrevivido a los 34K elegaaaantemente y a gusto.

Después de estar todo el día con estos amigos, llegué a mi casa, dormí profundamente y al otro día me levanté como si nada, increíble, ningún dolor, ningún malestar, lo único que me duró hasta el jueves fue el dolor de cabeza por la insolación, pero mis músculos, huesos y articulaciones estaban como si nada, como si hubiera sido un 3K cualquiera. Eso me dio una gran seguridad de que, cargando mucho más combustible durante este mes, Chicago lo haré excelente, pues estoy totalmente lista física y mentalmente.

Respecto al MICM, me encantó saber que la cantidad de mujeres en los últimos 3 años aumentó en 63%, el doble que la de hombres, que aumentó un 37%.

No corrí el maratón completo, pero no pude perder oportunidad de ser parte de esta, la gran fiesta de mi ciudad, junto con  1,501 mujeres y 6,448 hombres maratonistas y cerca de nueve mil medio maratonistas.

Otra vez, el 80% de las fotos de este post son fotos que amigos de Facebook me tomaron espontáneamente durante la carrera y después me compartieron en FB. Es como tener un ojo en cada punto de la ruta, ¡MIL GRACIAS POR ESO! (Miriam Lucía Muñoz Santiago, Richilango Mayen, Yara Alonso Viedma, Miguelón Jiménez, Angel H González, Jorge Gutiérrez, David Ramirez Hernandez y Luis Calzada Villanueva).

Y, al final, pero no menos importante, quiero compartirles lo feliz y afortunada que me siento de, dos años después de haber padecido cáncer (que me sacó de la jugada para el MICM 2010), estar sana y completa y corriendo con pasión por las calles que tanto amo. Soy muy feliz de tener esta oportunidad y cada día intento aprovecharla al máximo.

Pues eso, ¡les deseo un fin de semana cargado de kilómetros!

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¡Listos los 32 K!

¡Listo! los 32 kilómetros, distancia más larga que correría en mi entrenamiento para el Maratón de Monterrey, me los aventé ayer en la mañana, muy feliz acompañada por Los Painanis (Marcelino, Oliver y Leo) y Nadia, mi amiga del Twitter que recién conocí en persona y que esa mañana hizo por primera vez 32 K (una guerrera, no se quejó ni poquito :)).

Un día antes estaba nerviosa, como si se tratara ya del Maratón, desayuné molletes, comí spaghetti, me hidraté y hasta me dormí temprano. No estaba 100% segura de lograr los 32 K sin problema, el fantasma de la cirugía todavía me daba vueltas en la cabeza. El domingo me desperté temprano, desayuné un Ensure de vainilla, me alisté y salí a terminar con esa distancia. Fuimos del Caballito al Hard Rock, entramos al Bosque de Chapultepec, de ahí fuimos a La Villa, después al Zócalo, la Diana y cerramos de nuevo en El Caballito. Un par de ampollas y dolorcito leve en las piernas fueron todos los daños, pero conseguí toda la confianza de que haré mi 42 K dentro de un mes en el tiempo que quiero y lo disfrutaré, ¡pues ya estoy lista!

En esta foto ya íbamos por los últimos kilómetros, se nota en mi cara ¿no? xD

¡Y aquí felices después de terminar! :)

Apenas terminamos, corrimos a desayunar a un café de chinos que está frente al Caballito con Sandra Trejo, que se nos unió al final. Después de entrenamientos o carreras largas, el Gatorade hace que se me vaya el apetito por un buen rato, así que sólo tomé café y pan, estaba delicioso. Entre plática y risas se nos fueron más de dos horas. Definitivamente, sin el apoyo de estos amigos el entrenamiento me hubiera costado el doble ¡muchas gracias!

Oliver aprovechó para recargar carbohidratos con medio kilo de arroz ¡que se terminó! jaja (la cara de susto de Leo)

Y llegando a mi depa, me sumergí en hielos y agua helada, hacía frío, entonces me metí con todo y chamarra. Me costó horrores, me dolían los pies del frío, pero valió la pena, saliendo de ahí sentí la diferencia en las piernas y ahorita ya no me duele NADA.

Más tarde me vino el ataque de hambre y sentí mucho, mucho frío, me estaba dando hipoglucemia, un caldo tlalpeño calientito y un buen postre resolvieron el asunto. Caí rendida en mi cama y dormí hasta muy tarde. Hoy me levanté con el sol, muy descansada y feliz de haber logrado mis 32 K y haberlos disfrutado así. Fue una súper buena decisión hacer esta distancia en el domingo de puente, pues pude descansar hoy todo el día vegetando felizmente en mi depa :).

Estoy muy emocionada por Monterrey, ya hablé con Rubén Romero, él y Edilberto González (directores del Maratón) nos invitaron a un trote previo al Maratón, que será el sábado en la mañana, después nos reuniremos también con un grupo de corredores en la cena de carbohidratos. Conoceré en persona a muchos que sólo he tratado vía FB y TW y cargaré pila para conseguir mis 4:15 al día siguiente :).

Espero que su puente les haya servido para descansar y recargar energía para la semana, como a mí. ¡Felicidades si corrieron la Carrera TV Azteca y lograron sus objetivos! Acá una foto de hace unas horas.

¡Duerman rico!

Araiz

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Al súper con Araiz

Hoy fui al supermercado aprovechando que el martes es el día en que los vegetales se encuentran más frescos y a mejor precio. Al parecer no fui la única con tan brillante idea, estuve 30 minutos en la fila de la “caja rápida”, pero resultaron bastante productivos, tomé un montón de revistas y me puse al tanto de chismes y tendencias de moda.

Entonces hoy comparto con ustedes los que, considero, son los alimentos que deben estar en el refri de cualquier corredor que se cuide. Aquí van:

Plátanos: Son como una barrita energética, comer uno antes de entrenar te proporciona suficientes carbohidratos y potasio, sin lo pesado de la fibra. Yo siempre desayuno plátano antes de una carrera.

Los mangos me encantan, pero los escogí también porque procuro comprar siempre sólo la fruta de temporada, pues es más barata y está expuesta a menos químicos en su proceso, además siempre está dulce y fresca.

Espinacas, piña y linaza: Hace algún tiempo descubrí el blog de Angela, quien cambió radicalmente su mala alimentación para convertirse en vegana. Ella toma todos los días un “Green monster“,  que es un licuado con espinacas y linaza como base y alguna fruta, leche o jugo. De entrada puede sonar bastante feo, pero una vez que aprendes a combinar cantidades, te das cuenta de lo rico que puede ser y tu estómago se siente genial. Yo procuro tomar uno cada noche con:

3 cucharadas de linaza hervidas en un vaso con agua

una rebanada de piña

tres hojas de espinaca

Esta es una bomba de nutrientes, aunque hayas comido mal todo el día con esto te reivindicas. La linaza, además de su importante contenido de fibra, es excelente fuente de fitoestrógenos, que ayudan a regular los cambios hormonales en las mujeres, evitando que te den cólicos con el síndrome premenstrual o que sufras bochornos  y cambios de humor en la menopausia. Cómprenla entera en el mercado, cuesta sólo $12 el kilo y rinde para muchos licuados.

Las espinacas son famosas por su contenido en hierro, pero traen también una fuerte dosis de antioxidantes, necesarios para mantenernos jóvenes y frescos al prevenir la oxidación de nuestras células.

La piña cierra el trío perfecto con su contenido de fibra, minerales y más antioxidantes para vernos guapos.

Ahora siguen mis panes: Desde hace un tiempo dejé de comprar pan Bimbo o Wonder, pues prefiero el pan árabe integral de Ricopan, muchas veces caliento una rebanada, la corto en mitades, las relleno de vegetales, pollo, queso y frijoles y ¡Listo! , con un café y un poco de fruta tengo una comida completa.

El pan Pura Fibra de nuez con pasas es igual muy integral, pero con un toque dulcecito, me gusta tostado para el desayuno.

La última vez que visité a la nutrióloga, hace ya un par de años, me dijo que mi alimentación estaba muy bien, pero que me faltaba agregar leguminosas, desde entonces comencé a comprar los Frijoles Isadora, que me gustan porque tienen muy poca grasa y conservadores, además vienen ya listos para servir. Se dice que los frijoles son “el salmón de los vegetales“, son una fuente importante de proteínas, fibra y hierro.

Como carne roja por lo mucho una vez al mes, procuro evitarla y optar por proteínas más saludables, como el pollo y el pescado, que contienen menos grasa y toxinas. Compro el pescado más barato y con buen aspecto, pues creo que es el que se mueve más y no hay riesgo de que lo compres viejo o descompuesto. Es rico en proteínas y minerales, si compran salmón también cubrirá sus necesidades de ácidos Omega 3.

Después de nadar o correr, me gusta tomar leche con chocolate, pues me ayuda a reponer proteínas y carbohidratos y electrolitos, además devolverle a los músculos el glocógeno que acaban de perder.

La avena con leche y fruta es mi desayuno favorito, mi abuelo comenzó a desayunarla cada día desde hace unos 20 años, ahora tiene 91 y no está enfermo de nada, se ve como de 65, lee su periódico sale a caminar a la calle con mucha prisa, va al banco y compone canciones. Tiene mucha energía y creo que este desayuno ha influído en gran parte de su excelente estado de salud.

Un día, entrenando en El Sope, escuché que dos corredores comentaban sobre alimentación y de repente soltaron “La avena es el cereal chingón”, en el momento me dio mucha risa, pero no hay nada más real, la avena es el cereal ideal para el corredor de largas distancias, pues proporciona carbohidratos complejos, que se asimilan lentamente, dándote energía duradera y sostenida y no sólo un rush efímero. Esto hace también que la sensación de saciedad sea prolongada y te de hambre con menos frecuencia. Además contiene proteínas y minerales como el hierro, sílice, yodo y zinc.

Menos del 30% de la población mexicana consume los vegetales necesarios para su salud, yo confieso que me era mucho más fácil consumir frutas que verduras, tenía más formado el hábito. Pero decidí acostumbrarme a las ensaladas y ahora siempre las hago para acompañas mi pescado o pollo. Es obvio que si no comemos los vegetales necesarios, no tendremos el aporte básico de vitaminas y estaremos con deficiencias nutrimentales que, a la larga, nos harán más propensos a enfremar y envejecer más aceleradamente.

Todo corredor debería consumir gelatina a diario, pues al correr se desgastan y traumatizan cartílagos y articulaciones, la genetina contiene  colágeno, que sirve para restaurar y proteger estas partes de nuestro cuerpo y, de esta manera, prevenir futuras lesiones de leves a graves, además nos ayuda a tener en mejor estado el cabello y las uñas.

El Gatorade es básico cuando estoy entrenando para maratón con corridas diarias de más de 10km, que hago después de nadar una hora, para más tarde hacer trabajo de pesas. No sería capaz de soportar ese desgaste si no me tomara una botellita diaria de esta bebida. El problema es que, si lo compro ya preparado, me sale cada botella de litro en $20, por eso prefiero comprarlo en polvo para preparar, pues rinde siete litros y cuesta sólo $52, me ahorro muchísimo de esta forma.

Una investigación publicada en el diario de Fisiología en EE.UU. Asegura que las bebidas deportivas no solo ayuda a la hidratación, sino que activan aéreas en el cerebro de placer y recompensa lo que provoca un rendimiento de 2 a 3 veces mayor que al  tomar agua simple.

El café es mi pasión y algo que no puede faltar en mi cocina. Yo tomo dos tazas diarias, hay que tomar máximo tres tazas al día para gozar de sus beneficios:

Es un excelente termogénico, acelera el metabolismo y te ayuda a quemar grasa de manera más rápida si tomas una taza media hora antes de hacer ejercicio cardiovascular, como correr.

Posee propiedades estimulantes y energizantes, por lo que te ayuda a dar más en tu rutina de entrenamiento. Corredores que tomaron taza y media de café  antes de correr 1500 metros, hicieron mejores tiempos y tuvieron VO2 máximos más altos que los que no tomaron nada.

No es recomendable tomarlo en ayunas, pues irrita la mucosa intestinal.

El Café Garat es mi favorito, porque está entre los mejores de Coatepec, ciudad cafetalera cercana a Xalapa, pero no hay que ir hasta allá para conseguirlo, se puede comprar en cualquier supermercado.

Pues eso, mis queridos corredores, además de mi crónica de la visita al súper, les tengo TRES buenas noticias:

1. Mañana es el Día del Corredor, por lo que Frank Estrada, de Total Running, festejará con más corredores corriendo a las 7:00am en El Sope, de Chapultepec, ahí estaré también. Den click AQUÍ para ver el evento en Facebook.

2. ¡Ya estoy inscrita para el Maratón de la Ciudad de México! Hoy Alberto Cuétara me avisó que ya estaban las inscripciones disponibles, corrí a apuntarme y ya estoy, tengo en número 403 y me siento muy feliz, pues las próximas 17 semanas las dedicaré a entrenar duro para lograr mi objetivo de 3:30 después de que la apendicitis no me dejó hacerlo en Lala.

Las inscripciones del Medio Maratón y del 5k aún no están disponibles, les avisaré apenas sepa algo.

3. Ya está el video de la Carrera Bonafont en ESTA página. No se si es buen noticia realmente, porque es imposible encontrarse entre tantísima gente y con tan mal ángulo de la cámara. Igual chéquenlo, talvez tengan mejor suerte que yo.

Y ya, fin de la sección de Aviso Oportuno jajaja

Pues eso, espero verlos mañana o que festejen desde sus lugares de entrenamiento.

Saludos y linda tarde

Araiz

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Los expedientes secretos Lala

Hoy se me ocurrió darme una vuelta por las fotos del Maratón Lala, para ver si ya aparecían las mías del km 10 y el 20 y miren lo que me encotré:

Kilómetro 10

La toma no tan afortunada jijiji haciendo buches de Powerade, todo muy casual xD

Acá al muchacho de rojo le dio  dolor de nalga y decidió detenerse y de paso taparme en todas las siguientes fotos jaja

Se me veía contenta y animada, aquí si noté la cámara :)

Ya en el kilómetro 30 que Dios me ampare, ya andaba viendo paredes, esta es la única foto en que aparezco:

Y otra cosa, algunas personas me han preguntado si soy yo la del video de la carrera Run for Water, como ustedes saben, yo no veo ni un minuto de tele a la semana y ponerme a esperar el comercial me daría bastante flojera, entonces decidí buscar el vídeo en internet y lo encontré. Es el de República Dominicana porque el de México nomás no estaba, según yo sí me veo parecidona a la muchacha (Claro, cuando estoy bien peinadita y maquillada, no en las fotos anteriores, que son de mis peores tomas ever jiji)

Pues júzguenlo ustedes mismos y me platican. Por cierto, mañana mi amiga Montse corre esta carrera y como yo aún sigo con el pie lesionado, decidí ir a echar porras. Me enteré de que no habrá abastecimientos y pensé en llevarles agua, pero sospecho que después me van a poner a levantar mi reguero de vasos y pues no es mi idea barrer Reforma en domingo jaja. Igual estaré ahí gritándoles porras muy feliz. Nos vemos mañana, descansen bien y mucho éxito.

Saludos

Araiz

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